Comer

Loado sea el aperitivo

Este es un canto a la bondad del aperitivo, entendiendo por ello el combo de bebida + un alimento por lo general ácido, salado y delicioso. Siempre es domingo en Convent Carmen.

No hay soleada mañana de fin de semana sin vermut -por cierto, pregunta en el contenedor de bebidas por la novedad del mes, los cócteles de Martini- al igual que no hay vermut sin aperitivo. El aperitivo es hedonismo, placer y felicidad intrínsecamente unido a los días de descanso.  

Para maridar con el rojizo trago en Convent tenemos una buena retahíla de pequeños manjares con los que acompañar los sorbos de vermut, desde gildas caseras -imbatible combinación de aceitunas, anchoas y piparras insertadas en un palillo-, tortilla de patatas o de sobrasada, boquerones en vinagre -cargados de umami y tradición, en ellos se aprecia un sabor ácido y yodado que sorprende al ser combinado con vermut rojo o blanco-, doradas bravas o de lo que hemos venido a hablar aquí: la ensaladilla rusa. La más cremosa de las tapas, una mezcla perfecta de patata, bonito, zanahoria, huevo y un toque de la casa que ni a base de Martini Fiero -este cóctel en concreto es el que tienes que investigar- nos sacaréis.

Nuestra ensaladilla se encuentra en la Casa de comidas, el más castizo y tradicional de los puestos. Un bol de delicioso sabor, acompañado por picos de pan y cebollino fresco. A esta ensaladilla le gusta estar bien acompañada, sobre todo por croquetas, que pueden ser de suave pero sabroso pollo, de bacalao -estamos en Semana Santa, toca- o las que más triunfan, las de jamón, cuya masa se deshace en el paladar, embriagando los sentidos y reconfortando el corazón.   

Plaza Portal Nou, 6, 46006 València
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